Coca-cola rinde homenaje a uno de los promotores de la arquitectura moderna e integra su famosa filosofía y la traslada a su marca.

Coca-cola sintetiza la filosofía de Oscar Niemeyer:

No es el ángulo oblicuo que me atrae, ni la línea recta, dura, inflexible, creada por el hombre. Lo que me atrae es la curva libre y sensual, la curva que encuentro en las montañas de mi país, en el curso sinuoso de sus ríos, en las olas del mar, en el cuerpo de la mujer preferida. De curvas es hecho todo el universo, el universo curvo de Einstein.
 
Coca-cola vende ideales, felicidad y alegría pero en su filosofía positivista también caben las reflexiones sobre la vida y sobre la belleza terrenal. Coca-cola consigue hacer propio todo lo que toca.
CocaCola Oscar Niemeyer