Buscar el impacto es lo que hacen todas las marcas, y Bic lo ha intentado con una propuesta curiosa y atrevida. Posicionarse como una marca rebelde y con humor es lo que pretende y no hay duda de que lo consigue. Bic no tiene que “vender” sus productos, estos ya tienen una trayectoria, más bien su objetivo es seguir construyendo marca, posicionarse en el imaginario colectivo y definir sus valores. Esta, sin duda, es una campaña de marca que arriesga y que destaca por el humor y la sencillez del concepto y de la idea creativa.

La pieza gráfica tiene un concepto simple pero no por ello pierde potencia sino al contrario, la simplicidad en la argumentación es una de las claves para poder recordar la marca. Un rotulador que dura de por vida, esta idea se se sintetiza con una firma en el pecho de una mujer envejecida. Esa firma que luce en su pecho, un vestigio de cuando era una fan joven y alocada, esa firma perdura en su piel tras el paso de los años. ¿A alguien se le ocurre una idea creativa más simple, clara y atractiva? La idea no sólo sintetiza y resume los valores de la marca sino que también expresa la calidad del producto y pincela el target de la marca. Parece algo lógico pero muchas veces no lo es, no todas las piezas publicitarias hablan de la marca, del producto o del público con una mezcla tan bien empastada.

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