Callejeando por mi barrio me llamó la atención esta marquesina, se trata de una gráfica de Médicos sin fronteras. Se trata de una campaña de captación de fondos para la ayuda contra el sida. Sabemos los que nos dedicamos a la publicidad que las campañas de publicidad social son muy complicadas y más aún se se trata de recaudar fondos, y más, en estos días.

No es que sea la mejor realización que he visto, pero si bastante ingeniosa, ya que este tipo de organizaciones no suele hacer nada que se salga de lo convencional. Dar lástima, y sacar a niños moribundos en las campañas esta demostrado que no funciona, porque apelar a los instintos de lástima no funciona en esta sociedad. La lástima no coincidencia a nadie, es pan para hoy y mucha hambre para mañana.

Esta pieza publicitaria puede tener varias lecturas. La mía es que acerca el mundo que nos rodea a un mundo para nosotros muy lejano. La tecnología y los “amigos” de Facebook parecen todo nuestro universo, todo lo que sucede en sus muros es más real que los problemas y las desgracias que suceden fuera o que la vida misma si cabe. Pero que una organización como Médicos sin fronteras pretenda acercar su realidad a la de otros mundos es una buena idea sin duda. Siempre se ha dicho que hay que buscar a tu público objetivo allí donde se encuentre e impactarlo.

A mi personalmente me ha gustado el contraste de las imágenes y la forma de contar la historia, una historia que ya conocemos y que no hace falta que nos repitan. ¿Qué opináis?.