¿Quién está detrás de estas líneas?

Una chica muy normal, de esas que dicen… ¡dame 5 minutos y bajo! y sabes perfectamente que esos 5 minutos de convertirán en 20, si tienes suerte claro, porque nunca son 5 minutos. Y por más que lo intento, nunca llego a hora a los sitios.

Pero la impuntualidad me define, así como una mente caótica y llena de ideas que poco a poco intento ordenar. De ahí que mi blog sea un auténtico cajón desastre y es que, para bien o para mal, le dedico mucho cariño a todo lo que hago, por eso nunca acabo en 5 minutos.

Si quieres saber más, sigue cotilleando…